martes, 1 de marzo de 2011

¿que has hecho?

Estás ausente, apartada, regodeándote en la miseria. Yo en cambio no aguanto más. Voy a matar a ese maldito. Mientras tu lloras en un rincón de nuestro interior, yo nos visto, tomo el puñal de nuestro cajón, y salgo a buscarle. Le veo a lo lejos y comienzo a excitarme poco a poco. Tú despiertas de tú aletargamiento cuando eres consciente de mi enfado. Se que le has visto cuando siento tu dolor en nuestro pecho. Eso solo hace que me enfade más ante tu ingenuidad. Empiezas a comprender todo cuando notas el puñal oculto. No consigo ocultarte mis intenciones, pero tampoco quiero, ya no puedes detenerme, tengo el control de nuestro cuerpo. Sonrío poseída por sed de venganza y se refleja en nuestro rostro, mientras tu gritas inútilmente intentando detenerme. Cuando clavamos el puñal en su espalda, atravesando su pecho, todo mi ser grita liberado de tu presencia, de tus tonterías, me siento más viva que nunca. Una risa retorcida y malvada comienza a salir de mí, mientras me aparto y te dejo tomar el control del cuerpo. Le abrazamos y por nuestro rostro comienzan a caer lágrimas provocadas por tu tristeza. Sus ojos vidriosos nos miran sin comprender. Está muerto y por fin hay justicia, el nos hizo mucho daño, nos abandono sin razón, y por eso teníamos derecho a provocarle el mismo sufrimiento. Es más pienso que he sido compasiva, pues la muerte no es dolorosa. Mientras, tú te hundes poco a poco en la oscuridad con sus últimos estertores.

c&f


No hay comentarios:

Publicar un comentario