
Y como una noche estrellada, todas mis alegrías colmaron como luces el cielo. Con tan solo un par de frases, y buena música todo un día de bajas puede transformarse en un momento para el recuerdo.
Expresar mi pesar y mis alegrías sobre un papel, ayuda a despejar mi mente, desagotar mi corazón, de todas esas cosas que son como el agua, tan indefensos, pero en un momento llega a tu cuello puede convertirse en una pesadilla.
No existe ni una sola caída que no me haya dejado una cicatriz en la piel, esta piel que nadie ve, mi propio lienzo emocional que de a poco se va llenando de momentos y recuerdos que me ayudan a continuar. He llorado, he gritado, he explotado y he caído hasta tocar el fondo de este pozo y tal cual que aterrizado en el suelo con mis lamentos y vergüenzas, me he alzado, me he puesto de pie mas de cien veces, sin esconder mis derrotas y mis fracasos.
Pero no cuentes mis caídas, cuenta cuantas veces me he puesto de pie y he levantado la espada para seguir luchando. He herido, he matado con la palabra y he pedido perdón. Me he arrodillado y he rogado a esas personas su perdón. ¿porque? Porque ni siquiera yo tengo el derecho de ofender, lastimar o degradar a nadie. Y tampoco lo tienen ellos, pero el perdón es hermoso, es divino. Y si de tu corazón puede nacer un perdón que no sea tan solo de palabra, habrás tocado el cielo con tus dedos.
Mi confianza fue traicionada una y otra vez, enseñándome que de nadie se puede confiar, pero me desafió todas las mañanas para hacerlo. Brindar mi ayuda a quien la requiera, prestar mi oído y mi hombro para los llantos y los problemas de los demás. Y tomarle de la mano, bien fuerte, a quien este a punto de caer. Porque se lo que se siente, estar allá abajo, a oscuras, a solas. Sin ni un sonido mas que los de tus pensamientos.
Ese lugar tan húmedo y pestilente, tan desesperante y desolador. Si, lo conozco. Le conozco bien, permanecí mucho tiempo allí, esperando un rayo de luz que se asomara por el hueco. Y sabes que? Jamas llego, jamas escuche la voz divina del creador, diciéndome "hija mía, levántate" No, no lo escuche. Escuche un susurro de mi madre, diciéndome que me amaba. Escuche las risas de mis amigos guardadas en algún recuerdo, escuche un pájaro en mi ventana, escuche la esperanza y me levante, sacudí el polvo de mi ropa y mire tan directamente al sol que me encegueció de alegría.
Y no hablo de amor, o quizás no el amor del que tu piensas. No el amor que llega a matarte en su ausencia. Hablo del amor a respirar todas las mañanas, de tomar una taza de café con un amigo, sonreír le a un extraño en la calle, brindarle el asiento a un anciano en el bus. Hablo de eso, ¿lo sientes? El amor a la vida.
Es ese amor que cuando le conoces te desborda, te inunda, quedas extasiado de la luz. Ese amor que estando solo en el jardín puedes oler como el aroma de una rosa. Ese amor que no puedo explicar con palabras y que se que tu también lo conoces.
Ese amor que aunque lo opaque la tristeza, la muerte y la injusticia, siempre estará allí, junto a ti, tomándote de la mano y rogándote que no te olvides de el. Porque el negro siempre opacara al blanco, pero jamas y digo jamas sera mas llamativo.
Mantengo mi idea que el ser humano es una bestia, un demonio que esta tan envenenado y vomita males por doquier. Un ser egoísta, autoritario, e inútil. Un ser que se empecina con cosas materiales cuando lo realmente importante pasa a su lado. Un ser que no tiene esperanza y fe alguna.
Pero....
Es un ser tan hermoso, tan misterioso, tan magnifico. Creador y destructor de todo aquello que vemos hoy. Y sus creaciones ¡DIOS! sus creaciones....
No hablo de las torres gemelas, no hablo del obelisco, ni de la llegada del hombre a la luna. Hablo de una canción que te roba una sonrisa. Un poema que evoca una lagrima, un libro que te trasporta a otro mundo. Hablo del ser...no del humano.
Somos, y eso dice mas de lo que vemos en realidad. Somos todo, somos absolutamente nada. Porque somos el intento fallido mas exitoso de la naturaleza, creo un monstruo , un animal tan impotente y al mismo tiempo tan poderoso que hace maravillas en la vida.
Un monstruo que puede crear un soneto, una balada y una esperanza.
Yo no amo al humano, yo amo al ser.
Una sonrisa se pinta en mis labios al salir a la calle y ver un niño cortar una flor para su madre. Siento amor cuando caminando por la calle una mujer te dice "buenos días", siento amor cuando una canción me roba el pensamiento y ´sientes "sabe exactamente lo que me pasa"
Siento amor al recordar a mi MA que en paz descanse en el cielo, si es que existe. Siento amor cuando recuerdo los momentos tan hermosos con mi amigo que se que me escucha siempre. Siento amor al ver que el recuerdo de esas personas que ya no están ES MAS FUERTE que cualquier ausencia corporal.
Siento amor y siento odio, envidia, celos, porque soy humana. Soy humana, tengo defectos he cometido errores. Pero sin importar cuan corrompida este mi alma, al igual que la tuya, me maravillo todos los días con nuestra naturaleza y amo esto.
Quiero muchas cosas, pero en este momento lo único que quiero es mirar por mi ventana y ver la luz...esa luz que no llego a mi, cuando le necesitaba. Porque esa luz ya estaba dentro de mi y de ti también y que solo estaba esperando a que nosotros la descubriéramos, allí, acurrucada en un rincón.
Apostando el 100x100 a que somos mas SER que HUMANO.
Cambio Y Fuera
No hay comentarios:
Publicar un comentario