Pequeños fragmentos de mi nuevo cuaderno, apuntes que aparecen cuando menos quiero.

"Tengo esta lucha interna conmigo misma, y estoy perdiendo."
A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final. A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito. Pásate varios años con varias ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo una arruga.
Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible, hasta incluso dicen que podemos mirarlo como a una criatura oscura, más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo, y sin duda es el más injusto.
Te menciono más y más cada vez,
Cuando te vas te ruego que no te vayas,
Digo tu nombre dos o tres veces seguidas,
Es una cosa tan graciosa que yo intente explicarte.
Te menciono más y más cada vez,
Cuando te vas te ruego que no te vayas,
Digo tu nombre dos o tres veces seguidas,
Es una cosa tan graciosa que yo intente explicarte.
A veces es bueno que lo digas en voz alta. Que se lo digas. Puedes pensar que l
o sabe, y tal vez lo suponga. Pero, ¿qué es suponer? No es más que una mera idea de nuestro subconsciente, una creencia que puede no ser cierta. No está de más decirlo, todos necesitamos de vez en cuando escuchar un me importas, un, no se, por ejemplo un, no sé que has hecho conmigo, pero me encanta.
No tengas miedo de demasiadas cosas. Es peligroso. No hables demasiado, pues puedes echarlo todo a perder. No te agobies. El chico que vas a conocer no se parece a nadie que conozcas. Cuando le veas, puede que sientas un hormigueo.
No te encierres en ti misma. No te abras de par en par. No pienses en ello a menudo, pero no dejes que se te olvide.
Porque realmente puede ser él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario